viernes, 3 de abril de 2020

COVID-19

Hace un par de días me llegó este vídeo, en el que el Dr. Ramón Peiró, Jefe de Servicio de Anestesiología del Hospital General de Albacete, hace un llamamiento desesperado. La situación en el hospital es crítica, como en muchos hospitales de nuestra geografía. Este vídeo ha tenido una amplia difusión, pues lo han emitido por cadenas de televisión de nuestro país:


Faltan medios para atender a los cientos de pacientes que llegan a cada hospital. Los trabajadores de los centros no tienen suficientes equipos de protección, pero es que tampoco hay medios para atender a los pacientes, y las habitaciones han pasado a ser de más camas. Hasta 3 pacientes por habitación que sólo tenían dos camas, con reestructuración también de amplios espacios de los hospitales para reconvertirlos en salas de pacientes, como ha ocurrido con algunos quirófanos. 
No hay camas suficientes, y por supuesto, esto incluye las camas de UCI, donde no hay suficientes respiradores. Muchos médicos comparten su experiencia a través del Whatsapp, para ayudar a compañeros de otros hospitales, como este vídeo del Dr. Sancho sobre los respiradores:


En otro vídeo se muestra el beneficio del decúbito prono en los pacientes desde el inicio. No se identifica ni el centro ni el médico que habla, pero creo interesante reproducirlo porque es muy gráfico:


También quiero compartir el vídeo que me ha llegado, de una persona joven, sana, fuerte y deportista, que ha pasado por esto y quiere difundir su experiencia. Explica muy bien cómo comenzó y cuales fueron sus síntomas. Esto nos enseña que una vez más que cuando nos encontremos mal, no se debe esperar indefinidamente. Cuando uno se encuentra mal durante varios días, hay que consultar. No hay que esperar a que nos falte el aire:

 

Las pandemias se han producido a lo largo de toda la historia de la humanidad, y ya se sabe que se repiten cada cierto tiempo. Es algo con lo que hemos convivido desde siempre, aunque mucha gente no lo sepa y a otra mucha se le haya olvidado (porque se estudian en las carreras sanitarias).
Esta situación también fue adelantada por alguien como Bill Gates, en una charla de 2015:

 Charla de Bill Gates en 2015
Charla de Bill Gates en 2015
Toda esta situación nos debe hacer reflexionar de cara al futuro. No acabo de comprender porqué Italia y España tienen las tasas más elevadas de mortalidad... independientemente de nuestro carácter, nuestra forma de vida y todo lo demás. Nuestros profesionales son muy buenos e ingeniosos.

He estado consultando las bases de datos de Eurostat, es decir, información pública y oficial, sobre la evolución de camas por 100.000 habitantes, en los últimos 5 años disponibles, de los diferentes países de la Unión Europea. He marcado en gris la media de camas de la UE, y en amarillo, las de España. Los datos están ordenados de mayor a menor número de camas, y ¡oh, sorpresa!¡Alemania tiene 800 camas por 100.000 habitantes!. Nuestro país ocupa el lugar 30 de los 36 países recogidos en esta base de datos, con 297 camas por 100.000. Esta tabla recoge datos de otros países no integrados en la UE, como Turquía. Leed la relación de países que tienen más camas que Italia y España:
Mi conclusión es que en España necesitamos más camas hospitalarias y más medios, ya en condiciones normales, y más cuando hay que atender una situación como esta. Me pregunto si esto también estará influyendo en que Alemania registre un número de fallecimientos por COVID-19 muy inferior al de países como Italia (que está, supongo que no por casualidad, dos puestos por encima de nosotros). 

En esta gráfica vemos mejor la diferencia del número de camas entre España y otros países de nuestro entorno. En la ordenadas se representa el número de camas por 100.000 habitantes, y en las abscisas, los años. Los datos que he encontrado son hasta 2017... faltan los  dos últimos años, pero no creo que haya mucha diferencia:

Evolución en el número de camas por 100.000 habitantes, en países europeos. 2013-2017

Por cierto, que me ha llegado un vídeo con contenido político sobre quién tiene la culpa de la reducción de camas. Lo he comprobado, y desde el año 2000 hasta 2017 se ha producido una disminución progresiva e importante del número de camas, continua, sin importar el partido en el poder. A tener en cuenta que en 2017 la media de la UE son 504 camas, y en esta gráfica el máximo representado son 400:

Como decía anteriormente, la cifra de camas son datos oficiales, y quién gobernaba en cada periodo, cualquiera lo puede consultar, así que, que cada uno saque sus propias conclusiones.


Entre otras cosas, esta pandemia nos está enseñando que en España nos faltan recursos sanitarios, preparación ante epidemias, sanitarios que nos atiendan, medios en los hospitales, y lo más visible de todo es que faltan camas, muchas camas...

domingo, 29 de marzo de 2020

Cómo evitar que entre el COVID-19 en las residencias de ancianos


Buenos días:

Me entristece profundamente ver las cifras en ascenso de muertos en las residencias de mayores. Cuando entra el COVID-19, hace estragos.

Recientemente me ha llegado un escrito en el que se pautan instrucciones a los médicos que atienden las residencias de ancianos, indicando la forma de proceder en caso de que caigan enfermos por COVID-19, y me ha temblado todo. La situación actual de los hospitales y de las camas de UCI de las comunidades más afectadas es que están atendiendo gente muy por encima de su capacidad. La consecuencia es que hay que elegir al más fuerte, al que tiene más oportunidades de sobrevivir.

Los residentes en nuestras residencias de ancianos son muy mayores. Muchos están sanos, pero muchos otros no. La mortalidad por COVID-19 es muy alta en este grupo de edad, sin que se sepa exactamente cual va a ser el resultado final, pues en China la media de edad es unos 76 años, mucho más baja que en España. En nuestra población mayor, al ser más mayor, probablemente la tasa de letalidad va a ser mucho más alta.

Hemos presumido muchos años de tener una de las mayores esperanzas de vida del mundo, y una población mayor muy mayor, que ahora se va a quedar diezmada por culpa de una pandemia ante la que no supo nadie actuar adecuadamente desde un principio, comenzando por los epidemiólogos que restaron importancia al tema, cuando todos veíamos en la televisión lo que estaba ocurriendo en China desde el comienzo del año. A ver, ¿por qué los chinos iban a montar un hospital en diez días? ¿por qué la infección se iba extendiendo allí cuando todos sabemos que no tienen problema en tomar las medidas que haga falta? Pero ni viendo eso se tomó esto en serio… aunque sinceramente, después de escuchar a Pedro Duque diciendo que desde el mes de febrero se estaban ultimando los detalles del estado de alarma, ya no sé qué pensar. ¿Y Fernando Simón? Un epidemiólogo con la responsabilidad tan grande que conlleva dirigir un centro especializado en alertas sanitarias, ¿tampoco entiende de esto?. Estoy horrorizada ante todo lo que está ocurriendo, pero más ante la falta de previsión y ahora ante la falta de organización de todo. Cada comunidad autónoma, como reinos de taifas, actúa a su antojo y/o conveniencia, cuando el enemigo es común y no hace pactos con nadie. Divide y vencerás, y se está cumpliendo el dicho.

Me resisto a creer que van a fallecer muchas personas mayores simplemente porque esto no se preveía. Hace poco me llegó un interesante vídeo de hace 5 años en el que Bill Gates decía que lo más parecido a una tercera guerra mundial no iba a llegar  en forma de bomba nuclear, sino en forma de virus. Y la fotografía que ponía era la de algún coronavirus. Decía que el mundo había invertido muchísimo en armamento y contraarmamento, pero que no se invertía en formarnos para responder ante una posible pandemia. Hablaba en su charla de tener un sistema de salud fuerte, capaz de afrontar una situación así, y de entrenamiento, para que cuando se dé la circunstancia, tengamos el entrenamiento y la capacidad de respuesta integrada en nuestros circuitos neuronales, y seamos capaces de actuar con premura y eficazmente. Y pone el ejemplo de los militares, que entrenan diariamente y así responden como lo han hecho en esta ocasión. Los militares están preparados para actuar. Los demás, no, ni siquiera intelectualmente. Los ciudadanos tenemos que seguir escuchando las críticas y comentarios partidistas e ideológicos de gente ignorante que no se está dando cuenta que detrás de cada cifra hay personas. Siguen enredados en críticas de pensamientos ideológicos, y defendiendo lo que hicieron o no hicieron. Lo cierto es que tanto lo que hicieron como lo que no hicieron ha tenido unas consecuencias nefastas para la población, y la omisión también se pena… si no, recordemos la omisión del deber de socorro, que está contemplado en nuestra legislación.

Creo que Bill Gates es una persona con la visión de futuro que no tienen nuestros políticos y asesores, y aquí empiezas a pensar en que quizás tener gente que habla tan bien dirigiendo nuestro destino no es lo mejor para el país, sino gente que sabe, que está técnicamente preparada para actuar en situaciones críticas. Aquí es cuando te reafirmas en que los asesores deberían ser técnicos especializados, los mejores en su rama, en vez de ser del partido, o “hijos de”. Esta es la morbilidad que tiene nuestro sistema y de la que se ha aprovechado también el COVID-19. Decía Bill Gates en 2015 “estamos a tiempo”. Pero visto lo visto, nadie escuchó. Y el virus, con una energía inusitada está golpeando país por país y clase social por clase social. Porque tampoco es garantía de nada tener todos los medios del mundo, pues aun así, hay personas que no sobreviven.

Ayer pensaba cómo se podía frenar la masacre que se está viviendo en las residencias de ancianos. Tampoco teníamos plan para una situación así. Las debilidades de las organizaciones se ponen de manifiesto en las situaciones críticas.
La mortalidad en este grupo de edad es muy elevada, pues la edad ha sido definida en la bibliografía como un factor independiente que contribuye de forma muy importante a la mortalidad. Dado que hay muchas residencias sociosanitarias que aún no han sido infectadas por el coronavirus, la única puerta de entrada son las personas que están entrando y saliendo de dichos centros. Otra posible entrada son los aprovisionamientos de cualquier tipo que entren en ellas, aunque entiendo que esto estará más controlado y que se están tomando las medidas adecuadas. 
Si siguen apareciendo casos en residencias que al comenzar el estado de alarma no tenían infectados, es porque las personas que entran y salen de la residencia están llevando el virus a los centros, pues 
ya se han cumplido las dos semanas de confinamiento necesarias para que hubieran salido a la luz todos los casos que estaban en periodo de incubación (que dura entre 2 y 14 días, con una media de 5 días). Cuando aparecen los síntomas, es demasiado tarde....la replicación del virus en la faringe es elevadísima antes de que la infección se haga sintomática; eso suele ser unos 2-3 días antes de los síntomas, y entonces el individuo ya está contagiando a su alrededor.

Las residencias son como una gran familia, y al menos durante el tiempo que dura el estado de alarma en nuestro país, el confinamiento total debería estar también contemplado para todas aquellas residencias donde aún no hay casos. El personal que trabaja en las residencias debería quedarse viviendo con los ancianos, seleccionando a los trabajadores mediante tests rápidos, y descartar a los que ya estén infectados aunque no tengan síntomas y sustituyéndoles por gente que sea negativa en los tests. Aquellas personas que por circunstancias personales no puedan mantener el confinamiento, deberían ser sustituidas por personas que sí puedan. De esta manera aislaríamos completamente a las residencias, y únicamente habría que controlar los alimentos y otros aprovisionamientos, que deberían seguir los controles que establezcan los técnicos designados al efecto, pero técnicos de verdad. Medidas de este tipo las está realizando el personal sanitario desde el principio de la epidemia, médicos, enfermeros y otros profesionales, muchos de los cuales no están conviviendo con sus familias para evitar contagiarles. Lo comenzaron a hacer antes de que se empezaran a ofrecer los hoteles para alojarles.

Sobre los tests… desconozco qué tipo de tests se están utilizando ahora y los criterios, pero tienen que ser tests con una elevada sensibilidad. Ayer vi que hay empresas españolas que fabrican estos tests, con una fiabilidad cercana al 100%. Que las busquen, en vez de estar comprando tests a otros países para encima ver que no funcionan, pues es responsabilidad de nuestros dirigentes ser eficientes con nuestro dinero, que hemos aportado entre todos y necesitamos tests fiables con extrema urgencia. Echemos mano de nuestra gente, de nuestras empresas, y olvidemos los partidismos, o lo seguiremos pagando como sociedad. Unidos, pero unidos de verdad, sin colores políticos ni arrogancias.

martes, 17 de marzo de 2020

Pandemia de coronavirus - porqué no es como una gripe

Desde que comenzara a elevarse la cifra de infectados por coronavirus en España, y con ella, la de fallecidos, no he podido dejar de leer y leer sobre el tema. He recibido - supongo que como muchos españoles - muchísimos mensajes de Whatsapp de todo tipo, con bulos o sin ellos, memes, vídeos de profesionales, chistes... pero los mensajes que me han preocupado de verdad son los que traslucen una falta de conocimiento de lo que supone esta pandemia, y esto, por parte tanto de población general (lo cual es hasta normal), como de profesionales, y de éstos me preocupa mucho más.

Esta mañana estuve en el supermercado Día cerca de mi casa. Cuando le pregunté al dependiente de la caja si limpiaban la cinta periódicamente (que ya suponía yo que sí), se molestó, y me dijo que sí, que limpian todo a cada rato, pero que esto es una "gripe normal", y que él lleva guantes porque lo exigía su empresa. Le contesté lo que no me canso de repetir últimamente: esto no es como una gripe normal. Una gripe normal mata también, pero la tasa de mortalidad es menor que la de la pandemia del coronavirus, y los afectados no acuden en masa a los centros sanitarios porque afecte a todos a la vez, pues la infectividad de la gripe normal es menor que esta. La gente no lo entiende así, porque no se lo han transmitido bien.

Hace un rato he sacado a mi perro a pasear, y he visto a tres chavales que estaban juntos fumando (y sí, estamos en estado de alarma). Les he preguntado si eran familiares, y no me han entendido:

- ¿Sois de la misma familia?
- No
- Soy médico, ¿tenéis gente mayor viviendo con vosotros en casa?
- Sí
- Pues no deberíais estar tan juntos hablando

Y les he explicado porqué. Les he dicho que esto por lo que estamos pasando no es una gripe normal, y que probablemente si se contagiaran, no les iba a afectar demasiado, pero que esta infección se está llevando por delante a mucha gente mayor y que aunque ellos no sufran la enfermedad o apenas la sufran, se pueden llevar el bicho a casa y transmitírselo a alguno de sus familiares más mayores, y muchos no van a sobrevivir... Me han dicho que ellos pensaban que al  vivir en un pueblo, pues es difícil contagiarse. Pero en este pueblo ya hay casos, y ellos lo sabían. Sabían que al menos hay tres... uno al que ya le han dado el alta; los otros dos, hermana y padre del primero. Les he explicado que antes de que se les diagnosticara, esos tres habrán infectado al menos a 6 personas más, y así sucesivamente, porque esta infección empieza a transmitirse y diseminarse cuando la persona aún no sabe que la tiene, porque los síntomas empiezan después. No lo sabían. Y no sabían que a lo mejor si hay demasiados casos a la vez - como es más que probable que ocurra - el hospital puede no tener medios para todos, y va a haber mucha gente que muera si no hay medios suficientes.

Hace poco más de dos semanas un Jefe de Servicio de Medicina Preventiva decía justo lo que me han dicho dos veces hoy y he tenido que escuchar en otro audio, esta vez grabado por una médico de familia, que se identifica en el audio hasta con número de colegiada, indignada por la importancia que se le está dando a la pandemia del coronavirus, "cuando la gripe normal mata a mucha más gente cada año". Este es el mensaje que nos han estado transmitiendo antes de que se disparara el número de casos. Esta mujer me ha parecido especialmente ignorante, porque es sanitaria, y denota que no tiene ni idea de cómo ha sido la evolución ni en China ni en ninguno de los países de nuestro entorno, y lo tiene tan fácil como buscar los artículos científicos que se llevan publicando desde hace varios meses. Y lo que es peor, en vez de buscar información, graba un audio que se estará enviando en estos momentos de grupo en grupo de Whatsapp para "tranquilizar" a todo el mundo, cuestionando las medidas que se han tomado de aislamiento, porque van a producir pobreza y daño a la economía. ¡Dios mío! lo malo es que cuando ella, como todos los demás que nos han estado tranquilizando, se quieran dar cuenta, será cuando la realidad se nos haya echado encima de forma aplastante.

Vamos a ver algunos datos... que para algo me he hecho un máster en coronavirus este fin de semana.
Hay un website de la prestigiosa revista médica The Lancet, dedicado en exclusiva al coronavirus,


COVID-19 Resource CentreContiene artículos científicos y ofrece la posibilidad de suscribirse a las publicaciones que vayan saliendo. Se pueden descargar los artículos completos, de forma gratuita, así que lo recomiendo para todos los médicos que se quieran informar y formar sobre la enfermedad.
El primer artículo que he leído es éste:

Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study Analizaron datos de 191 pacientes afectados, de la ciudad de Wuhan, de los cuales fallecieron 54 (un 28%, pero hay que tener en cuenta que hablamos de pacientes ingresados, no de casos leves que no requirieron ingreso). Tenían una media de edad de 56 años (18 a 87). La media entre la aparición de los síntomas hasta el alta fue de 22 días. El periodo de incubación fue de entre 5 y 7 días, pero en algunos casos llegó a 14 e incluso a 21 días. Encontraron pacientes asintomáticos, capaces de infectar a otras personas. La tasa de contagio fue de 1,5 a 2,5 (cada paciente contagió a entre 1,5 y 2,5 personas; mientras que la de la gripe normal es de 1,3), y la media de eliminación del virus (y por tanto, la capacidad de infectar a otros) se prolongó durante 20 días, llegando en un caso a 37 días, así que ojo a la hora de dar el "alta". El paciente puede encontrarse mejor, pero seguir siendo contagioso. Interesante también que consideraron fiebre cuando el paciente presentaba una temperatura axilar superior a 37,3 ºC. La edad avanzada fue un importante predictor de mortalidad.

En cuanto a la observación de que pacientes asintomáticos han contagiado a otros, ha sido corroborado por otras fuentes, como el Dr. Michael Osterholm, de la Universidad de Minesota, Center for Infectious Disease Research and Policy. Una persona infectada puede transmitir el virus desde 2 a 3 días antes de presentar las primeras manifestaciones de enfermedad, es decir, antes de que dé la cara. Se ha visto también que los menores de 20 años pueden estar extendiendo el virus sin tener síntomas, y en estas condiciones, como dice el doctor Osterholm, lo único que podremos hacer es frenar la transmisión, pero no la pararemos. Es como tratar de parar el viento.

Mañana sigo con el análisis, pero... tenemos que ayudar a frenar la rápida expansión del virus. Sigue las recomendaciones de mantener el confinamiento de las familias.

sábado, 29 de febrero de 2020

Feliz día de las enfermedades raras 2020

¡Feliz día de las enfermedades raras! 

Hoy se celebra el 13er Día Internacional de las Enfermedades Raras coordinado por EURORDIS. En torno a esta fecha, cientos de organizaciones de pacientes de países y regiones de todo el mundo están llevando a cabo actividades de sensibilización, con el fin de aumentar la conciencia en el público en general y los tomadores de decisiones sobre las enfermedades raras y su impacto en la vida de los pacientes.
https://www.rarediseaseday.org/art…/what-is-rare-disease-day








martes, 25 de febrero de 2020

Fórmulas para realizar aportaciones económicas desde la asociación a centros de investigación

Recientemente me han preguntado mi opinión sobre cómo realizar aportaciones a un centro de investigación que está trabajando en una enfermedad concreta. La pregunta ha venido de dos asociaciones de enfermedades raras, que están consiguiendo algunos fondos para investigación.

En mi opinión, todo lo que implique una aportación económica debe quedar reflejado en algún tipo de documento. Incluso en el caso de donaciones, se debe redactar un acuerdo de donación con la entidad que va a recibir el dinero. Es una forma de que se pueda reflejar también en la contabilidad de la asociación, especialmente de cara a la transparencia y a una posible auditoría externa.

Por otro lado, se debe intentar que si en el futuro pudiera haber algún beneficio económico, repercuta también de alguna manera en la propia asociación, independientemente de que se logre o no un tratamiento. Creo que es algo legítimo, habida cuenta de que las asociaciones están invirtiendo muchísimo tiempo, dinero, y la necesaria y en ocasiones imprescindible colaboración estrecha de los afectados con los centros de investigación. Y las gestiones que se realizan desde las asociaciones, suelen ser realizadas por miembros de la Junta Directiva, o por voluntarios, que en ninguno de los dos casos están recibiendo remuneración por esta labor. Es un trabajo completamente altruista, y lo único que se pide es para la propia asociación y sus afectados.

La fórmula de la donación no suele permitir que la asociación se beneficie de un retorno, porque suele ser bajo la forma de "donación simple y pura", o algo así.

En nuestro caso, en el Centro de Investigaciones Biológicas llevamos haciendo aportaciones desde el año 2013. Al principio fue en forma de convenio, y hacíamos donaciones, pero siempre reflejado en un documento escrito. Posteriormente firmamos un contrato I+D con dicho centro, y queda reflejado que si hay algún posible beneficio económico, parte es para la asociación. De momento con las investigaciones hemos conseguido dos patentes, una para VHL y otra para la otra enfermedad. Una de ellas está ya licenciada a una compañía farmacéutica para intentar llegar a ensayo clínico. 

Mi recomendación es que siempre firméis un acuerdo, y si hay beneficio, un porcentaje (acordado entre ambas partes) sea para la asociación, pues esto os sirve para reinvertir tanto en investigación como en terapias para los socios. El beneficio suele llegar en forma de patentes, que se licencina, y suele ser en forma de pruebas diagnósticas (tests que luego venden los laboratorios; de eso os llegaría una parte, en forma de royalties), ratones modelo de la enfermedad (también se venden, y no baratos), medicamentos que se venden a los sistemas de salud...

Resumiendo, los posibles acuerdos son:
  • Donación. No hay retorno de beneficios.
  • Contrato I+D. Suelen cargar costes indirectos (en CSIC son 23,5% sobre el proyecto, + 21% de IVA). Como contrapartida, en el contrato puedes negociar porcentajes de beneficio para tu asociación.
  • Convenio. No lleva aparejados costes indirectos ni IVA. El porcentaje de retorno para tu asociación, depende del organismo y de las gestiones que hagas. Mi consejo: echar mano de abogados expertos en el tema, igual que cuando estás negociando un contrato.  
En cuanto a las obligaciones fiscales, cuando os llegue dinero como retorno de un contrato I+D, tendréis que declararlo. Si estáis acogidos a la Ley de Mecenazgo, siendo una entidad sin ánimo de lucro, hay ventajas que no tienen las empresas. Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidadessin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. 

En cuanto al convenio, hay una resistencia hercúlea de las entidades públicas para firmar convenios con asociaciones. En nuestro caso, tras meses de espera firmamos un convenio con CSIC que se publicó en el BOE en septiembre de 2019 y todavía no han ejecutado, así que todo son obstáculos para las enfermedades raras, y la investigación no iba a ser una excepción.  Ya va para 6 meses desde la publicación, y seguimos sumando adendas al contrato mientras intentamos que se ejecute y así nos evitemos ese sobrecoste del 44,5% (23,5%+21%)... ¡que somos una asociación de pacientes!...

Para quien quiera consultar los términos de este convenio entre CSIC y Alianza VHL (que de momento sólo existe en el papel), aquí lo tenéis: